untitled
         
 


Volver al Índice de años de la Cronología
Iron maiden
Seventh son of a seventh son

1. Moonchild
2. Intinite Dreams
3. Can I Play With Madness
4. The Evil That Men Do
5. Seventh Son Of A Seventh Son
6. The Prophecy
7. The Clairvoyant
8. Only The Good Die Young

La culminación definitiva de la carrera de la banda más significativa del metal clásico llega el 1988 con un disco conceptual que demuestra la mayor madurez y el cambio de rumbo de la banda después de su exitoso primer ciclo con Dickinson -cerrado con el genial "Live after death"-. Si "Somewhere in time" apuntaba a un mayor cuidado musical con la introducción de los teclados, con "Seventh son" se puede hablar ya de un nuevo estilo más "progresivo". Quedan lejos los temas más directos de "The number of the Beast" y priman ahora piezas más largas, de tono épico -y temática bíblica o esotérica, en este caso- y estructuras complejas.

La introducción de la guitarra acústica de "Moonchild" -que vuelve para acabar cerrando el disco y la historia en el último tema- es la primera prueba de que algo ha cambiado. Pasajes acústicos como éste se irán repitiendo a lo largo del trabajo, siempre con melodías cuidadas, para dar un respiro a la distorsión y un mayor empaque al conjunto del disco.
Pero la mayor muestra de estas influencias "progresivas" es la sieguiente "Infinite Dreams". Éste es un temazo que abre con un ritmo cortado característico de este tipo de rock y un riff que lo acompaña en la misma linea, lejos de la potencia o la velocidad habitual. No es hasta la subida de tono de la voz de Dickinson, acompañada de la segunda guitarra, cuando se reconoce a Iron Maiden. Aún a partir de este punto dominan los complejos remates finales para los riffs, y junto con un cambio para el más heavy del corte que desemboca en una trabajada parte central claras las intenciones.

No en vano este es el disco del que Harris -indiscutible pilar del estilo Maiden- reconoce estar más orgulloso, a parte del mejor para muchos de sus seguidores -los que prefieren esta etapa a la más agresiva y "heavy" de "The number of The Beast" o "Powerslave"-.

En esta linea se mueve también el tema que da nombre al disco, "Seventh Son of a Seventh Son", y aunque el tono general de éste sea más épico o potente el ambiente creado para la parte central y el colosal despliegue de riffs en el que desemboca lo colocan entre los más trabajados del álbum.
Y a mencionar en este apartado también el bonito final acústico "The prophecy" o los arreglos de teclados para la última "Only the good die young". Tema, por cierto, con gran trabajo de la voz.

El disco se completa con algunos temas que ponen la nota más directa y sin complicaciones, algunos de ellos clásicos ya en los repertorios de directo. "Can I play with madness" o "The Clairvoyant" son dos de ellos.
Y mención aparte para "The evil that men do". Colosal entrada a la altura y en la linea de aquel "The Hellion" de los Judas Priest, y veloz riff que lleva a un puente donde se repite el de la intro. Además, uno de los estribillos más recordados de la discografía Maiden.
Como todo el disco, sensacional.

 

 
     

Web Hosting · Blog · Guestbooks · Message Forums · Mailing Lists
Allwebco Web Templates · Build your own toolbar · Site Building Articles · Audio, Fonts, Clipart
powered by a free webtools company bravenet.com