"Battalions
Of Fear" es el debut de una de las bandas que más
ha marcado el devenir del metal europeo en la siguiente década,
quizás sólo por detrás de Helloween.
Formados en 1986 bajo el nombre de "Lucifer's Heritage"
y con una formación que hasta 2005 (por la marcha de
Stauch para formar Savage Circus) ha sido inalterable -Hansi
Kürsch (vocal), André Olbrich (guitarra), Marcus
Siepen (guitarra) y Thomen Stauch (batería, percusión)-,
lanzaron dos maquetas antes de su primer LP oficial, "Symphonies
Of Doom"(1986) y "Battalions Of Fear"(1987),
que les valieron para llamar la atención de la discográfica
No Remorse Records y poder grabar, ya bajo el nombre de Blind
Guardian, su primer disco.
Que el "centro" del metal europeo se volcó
en la segunda mitad de la década desde Inglaterra hacia
Alemania se hacía evidente y si hay que buscar raíces
en el sonido de "los bardos" abría que hacerlo
precisamente en compatriotas como Grave Digger, Running Wild
y, sobre todo, Helloween. Metal veloz a la vez que cargado
de melodía, entonces, era la consigna, pero su personal
mezcla de power metal primerizo a lo Helloween con elementos
más clásicos y arreglos orquestales (sus siguientes
álbumes tienen el honor de ser considerados los primeros
en utilizarlos significativamente en este tipo de música,
aunque luego se haya hecho algo habitual), riffs duros casi
"thrash" y su temática fantástica
crearon escuela.
Características que a estas alturas parecen más
de lo mismo de un género gastado y formulista, en el
momento fueron toda una explosión. A esto hay que sumarle
que, como Running Wild, siempre superion conservar un estilo
muy propio, potente, y diferenciado de los demás.
Las extensas y complejas construcciones de "Majesty"
-con una entrada que recuerda al "Fast As A Shark"
de Accept- y "The Martyr" -de riffs potentísimos
que rozan por momentos el trash más oscuro o el death-,y
la energía de la directa y veloz "Run For The
Night" o de "Guardian Of The Blind" (con aires
Metallica incluidos) son muestras del potencial de estos alemanes.
Con ellas, temas que exaltaban los ambientes épicos
y medievales al tiempo que demostraban una técnica
por encima de la media, como las instumentales "By The
Gates Of Moria" o "Gandalf's Rebirth", dejaban
claro por donde iban a ir los tiros. Es posible que sea el
primer disco donde el mundo de Tolkien, los magos y los dragones
toman el completo protagonismo. Por lo menos, de esta manera,
porque si bien bandas como Manowar hacía tiempo que
cantaban a los dioses de la guerra, y que la épica
y los ambientes medievales funcionaban incluso décadas
atrás, todo esto parecía una expresión
de fuerza o se incluía dentro del espíritu de
uan canción. Desde aquí, en cambio, parece que
se abre una fascinación por contar leyendas.
Sea como sea, buen disco como para escucharlo dejando de lado
todo prejuicio y con la seguridad de encontrar buenos momentos,
y el principio de una carrera ciertamente interesante.
Con mayor dosis de potencia y agresividad le siguió
"Follow The Blind"(1989) -con colaboraciones del
entonces en Helloween Kai Hansen y todo un éxito que
llegó hasta Japón y que valió para firmar
con Virgin Records un contrato que todavía sigue en
vigor- y culminada definitivamente con "Tales From The
Twilight World"(1991) -también con colaboración
de Hansen-, que consolidaba un sonido propio, más melódico
y de estructuras complejas. Un disco ya clásico, debutando
con Virgin, que les dió la fama internacional. Fue
el trabajo por el que muchos les conocieron
y el punto de partida de muchas otras bandas, que con ésto
y revisando aquellos "Keeper Of The Seven Keys"
coparon el panorama hasta los límites que conocemos.
Eso sí, eso ya pertenece a otra historia.